De avalista a habilitador: el nuevo rol de las garantías en el crédito del sector solidario

Un sector que crece, y una pregunta que no podemos dejar para después
Según la Supersolidaria, la cartera del sector solidario pasó de $29,7 billones en 2022 a $36,4 billones a junio de 2026, un crecimiento del 22,6 %. El mismo informe señala que el ahorro de los asociados aumentó 39 %, hasta $26,2 billones, y que la base social supera los 6,2 millones de personas.
Fuente: Superintendencia de la Economía Solidaria, «El ahorro de los asociados aumentó cerca de 40 %», comunicado de prensa, agosto de 2026.
Son buenas noticias. Pero quienes trabajamos cerca de las cooperativas sabemos lo que viene con ellas: más crecimiento significa más complejidad. Más asociados, más líneas de crédito, más canales y más riesgo que entender y acompañar.
Por eso la pregunta ya no es solo cuánto crecer, sino qué necesitamos transformar para que ese crecimiento sea sostenible.
Decidir con información limitada ya no alcanza
¿Cuántas decisiones de crédito seguimos tomando con información limitada? Durante años el análisis de riesgo funcionó con una mirada estática: modelos construidos con los datos que había, procesos manuales y un enfoque reactivo.
Hoy el panorama es otro. Hay nuevas fuentes de información, analítica de datos y tecnología predictiva que permiten una mirada dinámica, en tiempo real. El propio sector lo está reconociendo: Supersolidaria ha impulsado el Scoring Alternativo y la supervisión basada en riesgos, que amplían la forma de evaluar a quien solicita un crédito.
Eso sí, la tecnología por sí sola no transforma. Lo que marca la diferencia son las capacidades que construye cada entidad:
Capacidad proactiva para tomar decisiones de crecimiento.
Visibilidad del riesgo en tiempo real.
Capacidad analítica para entender los datos.
Capacidad de actuar a tiempo sobre los riesgos.
¿Y dónde entran las garantías?
Aquí cambia el papel. Antes, la garantía llegaba al final: se tramitaba y quedaba esperando por si algo salía mal. Hoy puede ser parte de la decisión desde el primer momento.
Cuando la garantía se integra de forma continua con el sistema de la cooperativa, comparte datos y acompaña la operación durante su ciclo, ocurren varias cosas:
La entidad decide con más información y más rapidez.
Puede atender perfiles que antes le costaba evaluar.
El riesgo se comparte en lugar de recaer completo sobre la cooperativa.
La cartera se vuelve más visible, y eso permite anticipar en vez de reaccionar.
Esa es la respuesta a la pregunta que más nos hacen: ¿cómo crecer sin asumir todo el riesgo? Y es la razón por la que en Garantisa dejamos de pensar en nosotros solo como avalistas y empezamos a trabajar como habilitadores del crédito: conectamos datos, riesgo y oportunidades para que ustedes puedan decir «sí» con más confianza.
El próximo billón del sector cooperativo no es solo crecimiento, es preparación
El futuro del crédito será saber acompañar el riesgo en cada decisión. Y prepararse significa conectar capacidades: conocer mejor el riesgo, incorporar tecnología, usar mejor los datos y ofrecer mejores experiencias a los asociados.
¿Quieres revisar cómo aplicarlo en su cooperativa? Conversemos.
Agenda una reunión con nosotros.
Laura Porras, Gerente General, Garantisa







