Raíces que conectan: razón y corazón para avanzar hacia un futuro sostenible

En el marco del encuentro de Confecoop Oriente, Garantisa propició un espacio de reflexión sobre el presente y futuro del sector cooperativo, a partir de una premisa: avanzar no significa dejar atrás nuestras raíces, sino convertirlas en el impulso para construir nuevas oportunidades.
Las organizaciones cooperativas tienen en sus raíces mucho más que una historia. Allí viven su identidad, sus valores y las razones que les han permitido construir confianza a lo largo del tiempo.
Pero en un entorno que plantea nuevos desafíos y oportunidades, conservar esa esencia también implica evolucionar. Ese fue uno de los principales mensajes que dejó el encuentro “Raíces que conectan: razón & corazón”, un espacio liderado junto a Confecoop Oriente y que invitó a los participantes a mirar el futuro del sector desde una perspectiva que integra conocimiento, relacionamiento, resultados y propósito.
Volver a las raíces para avanzar
Avanzar hacia nuevos mercados, relaciones y oportunidades no significa repetir las fórmulas que funcionaron en el pasado. Significa reconocer aquello que sigue siendo valioso y encontrar nuevas maneras de llevarlo al presente.
En este camino, cuatro pilares adquieren especial relevancia para las organizaciones cooperativas: cooperación, solidaridad, confianza y servicio.
Son principios que hacen parte de la esencia del modelo cooperativo y que, llevados a la acción, pueden convertirse en una plataforma para fortalecer las relaciones con los asociados, generar nuevas oportunidades y construir organizaciones sostenibles en el tiempo.
Para Garantisa, esta visión tiene una conexión directa con el propósito de acompañar a las entidades en sus procesos de crecimiento, brindándoles respaldo y soluciones que contribuyen a que más oportunidades puedan hacerse realidad.
Cuando el liderazgo conecta conocimiento, relaciones y resultados
El liderazgo también fue protagonista de esta conversación.
Hoy, hacer bien el trabajo y alcanzar resultados continúa siendo fundamental, pero no es el único componente para construir organizaciones sostenibles. El conocimiento necesita encontrarse con la capacidad de relacionarse, colaborar y generar vínculos de valor.
De esta manera, el liderazgo puede entenderse desde tres dimensiones que se complementan:
- Conocimiento, para saber y hacer mejor.
- Relacionamiento, para conectar, colaborar y construir confianza.
- Resultados, para convertir las capacidades y las relaciones en acciones que generen valor.
Cuando estas tres dimensiones trabajan de manera articulada, las organizaciones pueden avanzar hacia resultados que no solo respondan a las necesidades del presente, sino que contribuyan a construir relaciones duraderas.
Del propósito a la acción
Hablar de propósito también implica hablar de coherencia.
Lo que una organización piensa, dice y siente debe encontrar una expresión concreta en sus decisiones y comportamientos. Un propósito que no se convierte en acción corre el riesgo de quedarse únicamente en una declaración.
Por eso, la invitación durante el encuentro fue a identificar aquello que cada organización quiere cuidar, las relaciones que necesita fortalecer y las acciones que puede emprender para hacer realidad su propósito.
Porque avanzar requiere una razón para hacerlo, pero también la disposición para convertir esa razón en movimiento.
Más allá de los números: medir el impacto desde una mirada humana
En las organizaciones, los resultados financieros son fundamentales. Sin embargo, el impacto de una gestión también puede observarse desde las personas, las relaciones y la actitud con la que se construyen los resultados.
Durante la conversación se propuso una mirada simbólica que amplía la lectura tradicional de los indicadores financieros y plantea tres dimensiones:
- ROI: retorno originado por la intención.
La razón que impulsa las decisiones y orienta los esfuerzos. - ROE: rentabilidad ocasionada por la emoción.
La capacidad de generar vínculos y experiencias que fortalezcan las relaciones. - ROA: rentabilidad ocasionada por la actitud.
La disposición para convertir las ideas y el propósito en acciones concretas.
Más que reemplazar las métricas tradicionales, esta perspectiva invita a complementarlas con una pregunta esencial: ¿qué estamos generando, además de resultados?
Encontrar el propósito para darle dirección al futuro
Uno de los momentos centrales de la jornada fue el ejercicio de Ikigai, una metodología que propone conectar cuatro preguntas fundamentales: aquello en lo que somos extraordinarios, lo que amamos hacer, lo que el mundo necesita y aquello por lo que podemos recibir una retribución.
Desde esta mirada, el propósito puede encontrarse en la intersección entre pasión, misión, profesión y vocación, para luego llevarlo a la acción a través de cuatro verbos: ser, hacer, contribuir y servir.
Esta reflexión trasladada al ámbito organizacional permite comprender que una empresa no solo necesita saber hacia dónde quiere crecer. También necesita reconocer por qué existe, a quién sirve y qué valor quiere dejar en las personas y comunidades con las que se relaciona.
Las raíces también pueden ser movimiento
El futuro no se construye renunciando al origen. Se construye reconociendo aquello que nos ha dado identidad y utilizándolo como fundamento para evolucionar.
Para el sector cooperativo, esto significa conservar la esencia de la cooperación, la solidaridad, la confianza y el servicio, mientras se encuentran nuevas formas de relacionarse, innovar y responder a las necesidades de sus asociados y comunidades.
En Garantisa creemos que la confianza es una base para avanzar. Por eso, acompañar a las organizaciones y entidades en sus procesos de crecimiento también significa contribuir a que puedan convertir sus oportunidades en acciones respaldadas.
Las raíces sostienen. El propósito orienta. Las relaciones conectan. Y la acción permite avanzar.
Porque cuando razón y corazón encuentran un mismo propósito, las raíces dejan de ser solamente el lugar de donde venimos y se convierten en la fuerza que nos impulsa hacia lo que podemos construir.
Garantisa y Confecoop Oriente: conectando raíces, fortaleciendo relaciones e impulsando nuevas oportunidades para el sector cooperativo.







